Proyecto

¡Fantástico! 2017


Temática del evento

LO MEJOR DE ESTE MUNDO

En el oficio de ser padre no basta con ser bueno y no existe un método matemático ni fórmula alguna para garantizar un futuro perfecto a nuestros hijos. La palabra educación no es sinónimo de escuela ni el hecho de ser padre confiere autoridad absoluta sobre hijos. Es el diálogo el elemento fundamental de la educación  y también del amor, es el diálogo la propuesta que encierra todo arte y es el arte el modo más simple y divertido de aprender. Lo que los niños hacen en los playones baldíos o las ramas de los árboles es dialogar con todo lo que existe y recrearlo como sueño y dotarlo de atributos: el playón baldío se convierte en un misterioso planeta o un reino de duendes alucinados y el árbol es una nave espacial que viaja por constelaciones de cristal y oro. Un niño solo es pequeño en tamaño, su mente es más amplia que una avenida de seis carriles y su capacidad de invención más poderosa que mil juegos de videos. Un padre jamás debería subestimar a su hijo ni tomar decisiones sobre su futuro o presente sin invitarlos a un diálogo y conocer su opinión. No importa lo trivial que sea el asunto, el niño deberá ser consultado porque lo que es trivial para un adulto puede ser para un niño “lo mejor de este mundo”. Eso, el deseo y la necesidad de crear un espacio de diálogo y de aprendizaje para que padres e hijos pudieran compartir fue lo que nos inspiró a crear ¡FANTÁSTICO! Un espacio abierto, lúdico y lleno de artistas que estimula la creatividad de pequeños y grandes. Tal vez por eso nos emocionó mucho escuchar que un niño le decía a otro, mientras jugaban en el espacio multicolor de ¡FANTÁSTICO!: “Si el colegio fuera así yo nunca me echaría la leva”

 

Efraím Medina Reyes